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Exito con Feng Shui
El Principio
Generalmente todos buscamos el éxito y el reconocimiento en aquello que realizamos y proponemos. Deseamos trascender a través de nuestros actos pero, ¿por dónde comenzar?
Comencemos definiendo ¿qué es Feng Shui y qué puede hacer por ti?
Feng Shui es una disciplina filosófica que proviene de Oriente.
Surge a través de la observación de los astros y su movimiento asociándolo con sus repercusiones en los habitantes del planeta. Integra las estaciones del año, los puntos cardinales , la posición de las estrellas que conforman la Osa Mayor, las veintiocho constelaciones, sus movimientos, sus cambios y el paisaje del planeta.
Se fundamenta en el concepto: Chi. Este se define como el aliento generador de vida, se asocia con el viento y se le compara con la energía.
El Chi no se vé, no se toca, no se puede comprar pero si se puede percibir, sentir, interpretar y modificar.
El Chi es nuestro impulso motor, nuestra alma, lo que nos hace sentir y pensar, nos permite movernos y percibir nuestro entorno llevándonos a emitir una reacción y una actitud determinada.
Feng Shui es interpretar el Chi del cosmos en la Tierra y su influencia en el ser humano.
El Chi se manifiesta en las formas del paisaje, en el crecimiento de las plantas, en el clima y en la vida misma.
El Chi circula de forma ascendente de la tierra hacia el cielo y de forma descendente del cielo a la tierra. De la misma forma, se distribuye por la tierra y sus formas, su paisaje, sus valles, sus montañas, sus poblaciones, sus construcciones y sus moradores.
El Chi entra y sale de nuestros espacios trayendo aliento de vida, oportunidades, crecimiento y desarrollo así como nuestros espacios y su distribución pueden convertir esas oportunidades en bloqueos, conflictos y retrasos.
El Feng Shui nos ofrece técnicas para interpretar el flujo del Chi, su posible influencia y como mejorarlo y apoyarnos en él para obtener nuestras metas y mejorar nuestro estilo de vida.
Dentro del concepto Feng Shui se albergan diversas teorías o filosofías, diversas escuelas, interpretaciones y aplicaciones. Estas teorías varían en sus interpretaciones pero sus principios parten de la misma base. Se definen con distintos nombres y se catalogan desde tradicionales hasta nuevas versiones y aplicaciones modernas.
Se conocen como la Escuela de las Formas, del Paisaje, de las ocho direcciones, de las Ocho Mansiones, de los Ocho Portentos ( Ba Zhai ), de la Estrella Voladora ( Xuang Kong ), las Veintiocho Mansiones Lunares, las Veinticuatro Estrellas, Dragón de Agua, Yin Feng Shui, Ki de las Nueve Estrellas, Escuela Intuitiva, BTB, Astrología Ba Zi y más.
De éstas escuelas hemos estudiado y aplicado las mencionadas y lo sorprendente es que de cada una de ellas hemos obtenido muy buenos resultados.
El principio fundamental del Feng Shui es el equilibrio y armonía del Chi por lo que todas sus aplicaciones nos han llevado a ese balance en nuestro entorno personal.
La fuerza del Feng Shui radica en el ser humano y su propio Chi el cuál combina con el de su entorno y lo enfoca hacia la estabilidad, el equilibrio, la fortaleza, la solidez, el amor y el éxito.
Cabe destacar que el ser humano tiene su propio Chi por lo que el éxito también depende de su propio trabajo personal.
¿ Es o no Feng Shui? Desde nuestra perspectiva personal, el Feng Shui se define como viento y agua, todo aquello que dependa, se oxigene, se beneficie de éstas dos fuerzas de la naturaleza se comprende dentro del término Feng Shui.
El Feng Shui es una disciplina que se enfoca en el ser humano, si no hubiera vida no habría Feng Shui.
Los seres humanos funcionamos y emitimos reacciones en base a estímulos, nuestro comportamiento y actitudes son en su mayoría generadas en un aspecto inconsciente. Aquello que nos rodea puede estar motivando un comportamiento determinado en nosotros que manifestamos hacia el exterior. Este entorno abarca desde la posición de la construcción, el diseño de la misma, su distribución, sus colores y su decoración hasta la influencia astrológica sobre ella. Somos parte de un cosmos que de una u otra manera influye sobre nosotros.
A toda acción corresponde una reacción, todo movimiento se considera acción, todo lo que nos rodea se convierte en acción y por consecuencia provoca una reacción en cada uno de nosotros.
Nuestras reacciones pueden derivar en motivación, salud, equilibrio, estabilidad o desilusión, frustración, confusión e inestabilidad. Por lo tanto, el apoyarnos en modificar nuestro entorno se va a reflejar en modificar nuestras reacciones motivándolas a cambios positivos enfocados al éxito. Es decir, modificar nuestro entorno nos puede llevar a romper patrones conductuales que deriven en experiencias y actitudes nuevas.
Desde ésta perspectiva, el Feng Shui pierde su contexto o la imagen de “ superstición “ que se le ha atribuído. El Feng Shui funciona a través de magia, pero de la magia del propio ser humano y su propia capacidad de ayudarse a sí mismo apoyándose en el respeto, el amor y el equilibrio con la naturaleza definiendo a la misma como nuestro entorno.
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